sábado, 11 de septiembre de 2010

LA AUTOFOBIA


Hace mucho que no escribo. Dice mi amigo Mundo que no lo hago porque me hace sentir bien. Posiblemente. Debería ser catártico... Pues bien, hoy me he sentado frente a la compu y veamos qué sale. No han sido meses fáciles. De hecho han sido los más difíciles en muchísimo tiempo. De cuestionamientos, de confrontación, de desilusión, de tristeza, de pérdida, de confusión, de miedo, de angustia, de llanto. De culpa.

Vaya, ¡todo eso salió tan fácil! Quisiera que hubiera un día en el que pueda escribir con la misma rapidez palabras positivas. Feliz, plena... ¡Y ya se me acabó la inspiración! Habría que buscar en el diccionario de la RAE qué tantos sinónimos hay para la palabra feliz, por ejemplo, y cuántos para la palabra triste. Tal vez haya muchas más palabras que hacen referencia a ese vacío que se siente en el corazón y en la cabeza y que te tira y te inmoviliza. Y que parece no irse nunca y estacionarse ahí permanentemente, donde más duele, chingando, lacerando, jodiendo. ¡Te odio, tristeza!

¿Por qué será tan fácil vivir así, y contradictoriamente, tan difícil vivir feliz? Aunque sea una felicidad a cachitos, a ratitos, como bien dice mi amigo ahora bogotano. Cuando además, ahí, al ladito, está la puerta para intentarlo? Por qué podría alguien, en plenas facultades, aparentemente, empeñarse en vivir tan miserablemente? A mi hoy el rollo de que vea a mi alrededor y valore todo lo que tengo, que no me falta salud, casa, blá, blá, blá, blá, no me levanta en lo más mínimo.

En verano encontré en un libro la palabra "autofobia". Soy fan de esa palabra. Su más fiel admiradora. La sigo por todas partes, cual groupie esperando el acostón.... On the road, without settling down. Lost. Esperando ver hasta dónde llega el fondo. Sumando la infelicidad generacional, los anhelos acumulados y que se han ido quedando en el camino durante décadas, esperando que sean ya tantos, que no quepan más en este karma autocreado. Que de la nada, se conviertan en el motor para darme alas y decir hasta aquí, ni un minuto más de infelicidad. My life in my own hands.

1 comentario:

  1. Amiga, entiendo bien lo que dices. Yo viví muchos años una etapa "existencial" muy dura, muy oscura, de mucha reflexión y muchos "veintes" que cayeron con respecto a la existencia humana, no sólo la mía. Es cierto lo que dices, que lo que la gente normalmente te señala para levantarte, "mirar a tu alrededor" para valorar lo que tienes, a veces parece casi un cliché. Pero no lo es amiga. La vida nos puede llegar a engañar con algunos espejismos de en dónde se encuentra la felicidad o la satisfacción del ser humano. Yo creo que esa felicidad o satisfacción es tan difícil de encontrar porque sólo la encuentras dentro de ti misma. Y esa es la búsqueda más ardua que un ser humano puede llegar a hacer en su vida. Y sabes por qué lo creo así? Porque yo asumí que la vida no tiene un sentido lógico que suele buscarle el ser humano, así que el sentido que tiene la vida de cada uno de nosotros es el que nosotros mismos queremos asignarle. Por eso es tan importante que tú te des cuenta de lo que realmente vale en tu vida, pues no importa cuánto vengamos otros a decírtelo, tú eres la que necesita comprenderlo y digerirlo. Termino con una frase que leí ayer y me encantó: "no es con una idea como se anima a un hombre, sino con un sentimiento".

    Un beso! (y sorry por el choro)

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